domingo, 24 de febrero de 2008
-Tenemos que llegar al Laberinto Terrorífico de las Chucherías.
-¡Qué mal me suena eso! -exclamó Pocki.
A la derecha vieron un caminito hecho con gominolas de colores. Al entrar en él, empezaron a rebotar y en un periquete llegaron al laberinto.
Las puertas eran dos tabletas de chocolate con leche y el pomo de azúcar. Había dos guardianes que eran de azúcar también. Yoco llevaba una botella de agua, se la dio a Pocki y éste se la echó por encima y se derritieron. Como no tenían la llave, se comieron la cerradura que era de chocolate blanco. Y así pudieron entrar. Una vez dentro había tres caminos hechos de chucherías:
- El de las gominolas.
- El de las piruletas.
- El de los chicles.
-Si queréis seguir para adelante tenéis que vencerme.
El ogro era enorme y fuerte. Tenía grandes ojos de galletas, escamas de chocolatinas y uñas de gominolas verdes. Yoco consiguió vencerlo con un hechizo. El ogro miró a Yoco asombrado de que un dragón pequeñito lo hubiera vencido y en ese momento se le cayó un moco. Yoco dijo:
-¡Buaaaaaaaa qué asco!
Y salieron corriendo hasta llegar a un camino sin salida. Entonces decidieron acampar allí. Mientras dormían, las chuches de los caminos se convirtieron en fantasmas y decían:
-¡Uuuuuuuh, uuuuuuuuh!
Yoco se despertó con el ruido pero no vio nada. Se fijó en Pocki que en sueños susurraba:
Ayuiqui ¿queyumá osacú?
Yoco lo despertó.
-¿No has oído nada? - preguntó Yoco.
-No, nada - respondió Pocki.
Se oyó otra vez el mismo sonido.
-¡Sí, ahora lo he oído! - exclamó Pocki.
-¿Qué será? - preguntó Yoco.
Entonces se dieron cuenta de que las chuches habían desaparecido y que se le acercaban unos fantasmas. Muertos de miedo salieron de nuevo corriendo.
Llegaron otra vez a la puerta de las gominolas. Allí se encontraron con el duende Chuchero que les dijo:
-Si el laberinto queréis pasar,
ninguna chuche podéis tomar.
Tened cuidado con las chuches asesinas
siempre están a la vuelta de la esquina.
Avanzaron pero el azúcar de las chuches se les había pegado en los zapatos y les costaba. De pronto se dieron cuenta de que estaban flotando sobre un regaliz como si fuera un tronco. Juntos empezaron a remar sobre el azúcar derretido hasta que llegaron a una especie de armario. Entraron dentro y se encontraron con el Gigante de Todos los Sabores. No podían ni hablar y el gigante sólo quería pisarles con su regordete pie. Huyendo de él volvieron a encontrarse con tres caminos con tres letreros:
El primero decía: "Jajaja, nunca volverás".
En el segundo ponía: "Pin, pin, pin, dentro vas a morir".
En el tercero estaba escrito: "Dulce, dulce, rico dulce".
Yoco dijo:
-El primero, ¡ah!; el segundo, ¡ah!; el tercero, ¡uffff!
Decidieron tirar por el último. Vieron un montón de chucherías y se lanzaron a comer. Comían y comían y avanzaban. Entonces llegó un momento en que dijo Yoco:
-Pero, ¿no crees que engordan mucho?
-Sí y se me están llenando los dientes de caries - contestó Pocki.
-¿Cómo podemos solucionarlo?
-Creo que no tenemos que comer más, lavarnos los dientes y salir corriendo.
Muy cansados llegaron por fin a la puerta del laberinto.
Se abrieron las puertas que esta vez eran de chocolate blanco.
- ¡Quietos, quietos ¿dónde creéis que vais? - dijeron otros dos guardianes.
- Queremos salir de aquí para ir a la siguiente prueba.
- Vale, os dejamos salir porque sois los únicos que habéis conseguido pasar el laberinto.
- Gracias y adiós.
- Adiós, campeones y ¡suerte!
lunes, 18 de febrero de 2008
Yoco y Pocki llegan al Árbol Parlanchín
- ¿Quiénes sois?
- Éste es mi amigo Pocki, un duende, y yo soy Yoco, el dragón.
- ¿Qué queréis?- les preguntó el árbol.
- Queremos pasar para llegar hasta la Esmeralda Cristalina de la Hierba Maldita, pero no podemos hacerlo con tus ramas.
- Pues si queréis pasar debéis realizar varias pruebas.
- De acuerdo- dijeron Pocki y Yoco.
- Pues allá vamos. La primera es que tenéis que hacerme reír.
Pocki le dijo a Yoco que le contase un chiste o le hiciese cosquillas.
Yoco pensó un poco y empezó:
"¿Qué le dice una gamba a otra?

Estoy preocupada.
¿Por qué?
Mamá hace tiempo que se fue a un cóctel y aún no ha vuelto."
Entonces el Árbol Parlanchín empezó a reírse tan fuerte que las raíces retumbaban y hasta hacían saltar a los dos amigos.
- Muy bien habéis hecho que me ría. Aquí va la segunda prueba: tenéis que encontrar un trébol rojo de cuatro hojas. Por aquí hay muchos, pero yo no puedo moverme.




- Pues, Pocki, ¡manos a la obra!- exclamó Yoco.
Mirando, mirando por todos lados del bosque, no encontraban ninguno pues costaba trabajo encontrar uno de cuatro hojas y encima rojo. Por fin lo encontraron encima de una roca, que era también de color rojo como la sangre.
Volvieron y se la entregaron.
- Muy bien, lo habéis conseguido. Aquí va la tercera prueba: tenéis que resolver dos adivinanzas.
Primera: "¿Qué nombre de animal contiene las cinco vocales?"
Yoco dijo:
- ¡Yo la sé! Es el murciélago.
-Muy bien, la has acertado. La segunda adivinanza: "Es una fruta muy jugosa, se come en verano, empieza por h y termina en era"
- Pocki saltó:
- ¿Es la higuera?
- Muy bien, prueba conseguida. Ya sólo os queda la última: tenéis que hacerme callar.
Empezó a hablar:
-No se qué, no sé cuánto, blablabla... ¡Hablaba hasta por las hojas!
Mantuvo una laaarga conversación sobre la esmeralda, hasta que Yoco se hartó y se tapó los oídos.
- ¿Quieres callarte ya?
- No puedo callarme porque soy parlanchín, así que hablaré, preguntaré, gritaré y exclamaré hasta que consigáis callarme.
Primero le taparon la boca, pero nada, no se callaba. Después hicieron una hoguera, pero el árbol se puso a gritar:
- ¿Socorrooooo, socoooorro!
Es decir seguía hablando. Yoco cogió un hacha y le gritó:
- ¡O te callas o gragggggg!
Yoco no tenía intención de hacerle daño sólo quería asustarlo y que se callara de una vez.
Entonces el árbol, por fin, dijo:
- Vale, me callo, lo habéis conseguido, os ayudaré. En una de mis ramas hay un botón, apriétalo y podréis pasar.
Empezaron a buscar y buscar hasta que Yoco gritó:
- ¡Ya lo he encontrado! ¡Ya lo he encontrado!
Lo apretaron y las ramas se separaron y pudieron pasar. Se despidieron del Árbol Parlanchín y ...
domingo, 17 de febrero de 2008
“Laberinto Terrorífico de las Chucherías”
Yoco en el Reino de los duendes “Laberinto Terrorífico de las Chucherías”
Cuando vieron la puerta descubrieron que era de chocolate y tenía 3 guardianes que eran palos de nata y dijeron.
- Si llegáis al centro os daremos un montón de chuches.
- Vale-contestaron Yoco y Pocki .
Nada más entrar se perdieron y Yoco llorando dijo:
- ¿Qué vamos a hacer?
- Buscar el camino –dijo una voz extraña.
- ¡Aaaaaaaaah¡-grito Pocki .
- Soy el monstruo del laberinto.
- ¿Nos puedes decir el camino?
- Sí-dijo el monstruo
- Gira a la izquierda y llegarás al centro.
Giraron a la izquierda y llegaron al centro . Cuando aparecieron las chuches se comieron 3 y, de repente engordaron , y leyeron un cartel que decía:
"SI ENGORDAIS TENEIS QUE IR AL FINAL DEL LABERINTO Y TOCAR EL BOTÓN"
-Al gran río mortal .
Continuará
domingo, 10 de febrero de 2008
El Árbol Parlanchín
El Árbol Parlanchín era un árbol grande con muchas ramas y hojas muy verdes.No paraba de hablar y contar cosas, por eso se llamaba Parlanchín.
Cada vez que Yoco y Pocki querían preguntarle al Árbol Parlanchín dónde se encontraba la Esmeralda Cristalina de la Hierba Maldita, el Árbol contaba un cuento, una historia de duendes o cualquier otra cosa y no hacía caso a las preguntas de Yoco y Pocki.
Pronto se hizo tarde y tuvieron que pasar la noche junto al árbol. Al menos pudieron escuchar un cuento antes de dormir.
Por la mañana cuando despertaron el Árbol Parlanchín estaba callado y rápidamente Yoco y Pocki le preguntaron dónde podrían encontrar la Esmeralda Cristalina.
El Árbol Parlanchín no tuvo más remedio que responderles:
- Antes tendréis que encontrar el Lago Mágico que está al final del camino.
jueves, 7 de febrero de 2008
Descripción de Pocki
Sólo tiene 100 años, es mayor que Yoco, el dragón. Sin embargo es muy joven, en su reino, un duende puede llegar a tener 800 o 900 años.
Sus padres se llaman Pronsi y Pronso y tiene varios hermanos, todos muy traviesos. Su abuelo se llama Serin y siempre anda contándole historias de piratas, fantasmas... su abuela tiene el mismo nombre que su madre y le está enseñando a cocinar. Se les conoce como la familia Dorada.
Tiene los ojos celestes como el cielo y grandes como el Sol, las orejas puntiagudas, la nariz como una bolita y una sonrisa muy agradable. Tiene muy buen oído. Su pelo es castaño, rizado y su piel muy blanca. Es muy chiquitito, mide medio metro y está algo gordito. Sus manos son tan pequeñas que casi no se le ven pero con ellas puede trepar a los árboles con su cuerda marrón. Es ágil y fuerte para ser un duende.
Casi siempre va vestido con ropa de colorines y en la cabeza un gorrito terminado en punta. Suele usar zapatos puntiagudos de color verde con una bolita amarilla brillante en la punta.
Le gusta el color celeste y su número preferido es el 8. No le gusta nada el rojo ni tampoco el número 3. Tiene obsesión por las cosas que brillan y se chifla por las flores recién regadas y el polen. Le encanta tener muchos y buenos amigos que sean agradables, simpáticos y respetuosos con los demás. Su último amigo es Yoco, un dragón de Acra, justamente donde también vive él. A los dos le gustan las mismas cosas. Pocki siempre quiere ayudar, compartir y aprender, es muy inteligente.
Sus comidas preferidas son los espaguetis con queso rallado, la sopita de fideos, las croquetas con mermelada, las manzanas y como a Yoco, los huevos fritos con salsa picante. Para beber le encanta el zumo de lima-limón con mucho hielo.
Cuando tiene tiempo libre le gusta jugar al escondite, al pilla-pilla, con el yo-yo y leer, pintar y escribir historias fantásticas. Pero su pasatiempo favorito es buscar tesoros.
Vive en una seta especial azul y blanca, con una gran puerta de color negro como el carbón. Por dentro está muy decorada. Por todas partes hay cuadros, fotos, espejos y plantas. En su dormitorio tiene muchos objetos regalados por los seres a los que ha ayudado: diplomas, trofeos y conmemoraciones de la ciudad. Pero lo que más aprecia, de entre todas las cosas, es una pequeña cajita de música que le regaló un niño al que ayudó a cruzar el Puente Mentiroso.
lunes, 4 de febrero de 2008
Ganadores del mes de enero
CLUB DE LA FAMA
ESTRELLA DE OROb
Equipo 5 con 702 pts. | José Antonio, Juanjo, Pilar, Lola y Francisco |
Trabajo individual | Manolo con 188 pts. |
ESTRELLA DE PLATA
Equipo 2 con 600 pts. | Jesús, Marta, Mar, Manolo y Alejandro M. |
Trabajo individual | Juanjo con 171 pts. |