lunes, 8 de diciembre de 2008

Otra historia disparatada de URSULA WÖLFEL

LA HISTORIA DE LA CABEZA DE HIERBA
Un peluquero se quedó calvo. No le valió ninguna loción. Se cubría la cabeza calva con una peluca, pero a pesar de todo se sentía muy desgraciado por ser un peluquero calvo.
Su mujer se compadeció de él. Pensó: ”¡Hay que probar todo!”, y a escondidas le llevó a su marido el frasco de loción con un abono líquido para plantas.Una semana después le empezó a crecer al peluquero un poco de hierba verde en la cabeza.
La gente de la ciudad se asombraba, y estaba entusiasmada. Enseguida se puso de moda la cabeza con césped. Pero el pelo de hierba sólo crecía en las auténticas cabezas calvas. Para todas las demás el abono no daba resultado. Tenían que llevar una peluca imitando la hierba, o teñirse de verde su pelo normal. Pero, enseguida se veía quién tenía una buena cabeza de hierba y quién no. Por eso la gente que tenía una cabeza de césped natural era muy envidiada por todos los demás.
Sin embargo, las auténticas cabezas de hierba había que protegerlas de las vacas, los caballos, ovejas y otros animales herbívoros. Por eso ya no iban tanto al zoo. A uno de ellos un canguro gigante le había vuelto a dejar calvo.